Hexagrama 14: Los Recursos

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Nombre original en la edición de Wilhelm: La Posesión de lo Grande

Descripción

Este hexagrama habla de la gestión adecuada de los recursos disponibles, así como de la enorme responsabilidad que esta conlleva.

En nuestra sociedad solemos considerar la propiedad privada como un derecho inalienable, si no el que más, obviando otras implicaciones. Pero cuando analizamos en un sentido estricto lo que significa poseer una propiedad, debemos darnos cuenta de que:

  • Poseer algo no es más que tener control sobre ese algo. Cuando decimos “poseo esto”, estamos diciendo “tengo control sobre esto, y sólo yo puedo utilizarlo”. La propiedad se convierte de este modo en un tipo de restricción, y a la hora de la verdad, poseer algo significa tener el poder necesario para imponer esa limitación a otras personas: “Tú no puedes utilizar esto porque es mío”. En realidad, sólo poseemos verdaderamente aquello que podemos defender de los ataques de otros, por así decirlo.
  • Cuando poseemos algo, lo que hacemos es convertir ese algo en una extensión de nosotros mismos. Nos identificamos con ello. Cuando digo “este martillo es mío”, en realidad estamos diciendo “este martillo también soy yo”. La posesión, desde esta óptica, se convierte en una debilidad para el poseedor: “Aquello que posees acabará por poseerte”.

Partiendo de estas dos premisas, es fácil percatarse de que la mera posesión de unos determinados recursos puede convertirse en una carga. Si poseo algo inútil, conservar esa propiedad requerirá esfuerzo y lucha, y no supondrá ventaja de ningún tipo. Más bien, todo lo contrario.

Es por tanto que este hexagrama habla del verdadero sentido que implica poseer algo, de lo que es correcto poseer y para qué se debe poseer. De este modo:

  • El valor último de las cosas depende de su utilidad: de otro modo se convierten en una carga.
  • Ser propietario de una cosa no nos da derecho a utilizarla como nos venga en gana: el beneficio general ha de estar sobre la ventaja particular.

Los trigramas que componen este hexagrama hablan de personas con visión, en posición superior, que mandan sobre personas con fuerza, en posición inferior. Es una imagen muy apropiada para describir lo que es necesario para llevar a cabo una obra de ingeniería —una carretera, un puente, un pantano— que requiere gran esfuerzo, pero cuyos beneficios últimos son superiores a su coste. Este uso eficiente de los recursos se convierte así en el sentido supremo de este hexagrama.

En definitiva, las personas de arriba deciden cómo se han de utilizar los recursos disponibles, mientras que las de abajo poseen la determinación y capacidad de ejecutar las acciones que ordenan sus superiores. El análisis de las líneas individuales se hará desde este punto de vista. Así, las tres líneas inferiores hacen referencia a la acción de obreros especializados, mientras que las líneas superiores refieren a las decisiones tomadas por los ingenieros responsables.

Las líneas

1

Antes de comenzar cualquier labor es necesario prever todas las contingencias que se pueden presentar y realizar un análisis exhaustivo de los pasos a dar. Esto implica también la correcta formación de los operarios que van a llevar a cabo la obra y, no se debe olvidar, considerar la posibilidad de que finalmente aparezcan imprevistos una vez comenzado el proyecto. Los ingenieros tienen un dicho muy ilustrativo: El papel es el material más fuerte que existe. De ahí la advertencia de no caer en un exceso de confianza en esta fase de planificación.

2

Los empleados son capaces y los recursos disponibles apropiados. Es posible dar comienzo a la gran obra, ya que de momento no han aparecido obstáculos imprevistos.

3

En esta posición surge la negligencia. El trabajo no es tomado con la suficiente seriedad y los intereses inferiores se anteponen a los superiores, poniendo en entredicho la realización del proyecto. Los obstáculos en este caso son de origen interno.

4

Obstáculos externos. Surgen desavenencias entre los de arriba sobre su superación que ponen en peligro la realización de la obra. En este caso es preferible no continuar hasta que las diferencias entre los jefes sean resueltas. Las personas de abajo no son responsables de esta situación.

5

Un jefe asume personalmente la tarea de sus empleados, y desciende desde su posición para trabajar codo a codo con ellos. No hay nada malo en ello, y es una actitud que se puede considerar incluso meritoria; pero existe el peligro de que la autoridad de este jefe se vea en entredicho. En este caso hablamos de establecer una correcta asignación de las funciones de cada persona.

6

Quien dispone de la visión para llevar a cabo la obra y supedita sus decisiones exclusivamente al objetivo buscado, hace lo correcto. De este modo nada pone en peligro la consecución del proyecto y este puede ser finalizado, para beneficio de todas las partes implicadas.

Un pensamiento en “Hexagrama 14: Los Recursos

  1. ARTEMIZA VISEN

    Wow … es lo que digo siempre : hay que leer un monton y seguir a los que estudian este libro que no me canso de decir que es la maravilla de mi vida ! gracias a dios ! se me hace todo tan facil que a veces me entra una especie de miedo de que ,, como no he visto hasta ahora estas cosas ? ,, pues porque el libro no era en mi vida . Gracias Alberto y un abrazo tan grande como el Libro de los Cambios … jejejeje .

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