Archivo por meses: marzo 2014

Hexagrama 64: El Salto

Escrito por

Nombre original en la edición de Wilhelm: Antes de la Consumación

Descripción

Arriba, consciencia; abajo, peligro. Delante, un futuro luminoso; detrás, un pasado oscuro.

Este tiempo es de transición, de renovación. Se ha de dejar atrás lo viejo y dirigirse hacia lo nuevo.

Pero esto no se puede hacer de modo gradual, sino expeditiva. El antiguo camino ha llegado a su fin. El nuevo está justo enfrente de nosotros. Sin embargo, entre ambos hay un profundo abismo, no muy ancho, que hay que superar con un único salto.

La clave del signo consiste en la consciencia de la existencia de ese abismo, y de los preparativos necesarios para saltarlo con éxito y llegar al otro lado sanos y salvos. No tiene porque ser una labor difícil, pero ha de ser llevada a cabo con extremo cuidado, siendo conscientes de la dificultad y sin dejar absolutamente nada al azar. Para ello podemos echar mano de los recursos que tengamos; pero no será tan importante su disponibilidad o abundancia como la manera en que los usemos.

Una acción no meditada o llevada a cabo de manera confiada o descuidada hará que nos precipitemos en el abismo. Con ello habremos desperdiciado la oportunidad de renovación, con lo que todo habrá sido en vano, cuando no contraproducente.

Este hexagrama tiene cierta afinidad con el 39, Obstáculos. Sólo que mientras allí los obstáculos al avance son evidentes, aquí no lo son tanto.

Si tras meditar este hexagrama alguien no acaba de ver el riesgo oculto, debería plantearse la posibilidad de que le hayan tendido una trampa, como si en medio de un camino un bandido hubiera cavado un agujero profundo y lo hubiera tapado con ramas, disimulándolo. En este caso debemos desconfiar e investigar por nuestra cuenta todo lo que nos resulte mínimamente sospechoso o turbio, sin desdeñar la posibilidad de volverse atrás si se descubren peligros insuperables.

Las líneas

1

Alguien no ve el abismo y cae en él. Humillante, más esto habría sido fácilmente evitable simplemente siendo consciente del peligro y no actuando hasta completar los preparativos. Se malogra todo, pero al menos podemos conformarnos por haber aprendido una valiosa lección para la próxima vez. Esta se puede resumir en: Desconfía del vendedor que te urge a que le compres cuanto antes.

2

Alguien se detiene ante el abismo y reflexiona sobre la mejor manera de superarlo. Quizás sea necesario retroceder un poco para procurarse medios que permitan dar el salto. Pero esta vuelta atrás sólo ha de ser para coger carrerilla.

3

El abismo es demasiado ancho como para cruzarlo de un salto. Será conveniente procurarse algo que pueda servirnos de puente o pértiga.

4

Ha llegado el momento de saltar. No podemos hacerlo de modo dubitativo. Es necesaria una gran decisión y seguridad. Cogeremos todo el impulso que podamos y saltaremos.

5

Hemos llegado al otro lado. Todo ha salido bien. El camino viejo ha quedado atrás, comenzamos uno nuevo. Es este un gran momento. Tenemos la promesa de un futuro luminoso delante de nosotros.

6

Tras haber superado esta situación peligrosa, es normal que lo celebremos inmediatamente. Pero hemos de tener cuidado, pues tenemos el abismo aún detrás. Si durante nuestro baile de alegría tropezamos, es posible que caigamos de espaldas en el peligro que acabamos de superar.

Hexagrama 18: La Rectificación

Escrito por

Nombre original en la edición de Wilhelm: El Trabajo en lo Echado a Perder

Descripción

Este hexagrama denota un estado límite e indeseable para el cual es necesario encontrar una salida. La razón es la siguiente: el trigrama inferior, madera, que implica un permanente desarrollo gradual, ve detenido su avance debido a la montaña en la parte superior, que funciona como un obstáculo.

Son varias las imágenes que pueden describir este estado:

  • Una semilla que germina bajo una roca y no puede llegar a la superficie.
  • Una investigación que ha seguido un camino equivocado y no puede seguir progresando.
  • Una tradición que se ha transformado en obsoleta y ha perdido su sentido.

Un ejemplo de este último caso, a mi parecer, es el de las corridas de toros. Por siglos fueron una tradición perfectamente asumida hasta el punto de que en España se llegaron a considerar, literalmente, la Fiesta Nacional. Sin embargo, hoy en día se consideran, no sin razón, un espectáculo sangriento y cruel que no admite defensa de ningún tipo.

Desde un punto de vista más general, todas las imágenes posibles comparten un denominador común: es necesario rectificar, porque la dinámica actual ya no conduce a ninguna parte.

Esta rectificación ha de llevarse a cabo mediante la siguientes estrategias, juntas o por separado:

  • Una acción violenta destinada a la eliminación expeditiva de los obstáculos o de la tradición obsoleta, según se mire.
  • Una acción gradual que permita la reorientación de la dinámica ya existente.

Desde el punto de vista de los trigramas, estas estrategias en principio contrapuestas cobran pleno sentido. Tomando la imagen de la semilla que germina bajo la roca, las opciones son dos:

  • La expeditiva es eliminar la roca de encima para que la semilla pueda salir a la superficie.
  • La gradual es que el tallo que surge de la semilla pacientemente rodee la roca hasta encontrar una salida.

Retomando el ejemplo de las corridas de toros, las soluciones son diversas: Su absoluta prohibición (ejemplo de solución expeditiva) o su transformación en un espectáculo donde el sufrimiento del animal sea mínimo o inexistente (ejemplo de solución gradual).

En el análisis de las líneas individuales que haré a continuación consideraré que las 3 primeras líneas tienen que ver con la transformación de las dinámicas preexistentes, y las 3 últimas con la superación, no necesariamente eliminación, de los obstáculos que las impiden avanzar.

Las líneas

1

Aquí la vieja tradición es desechada, pues es evidente el absurdo de continuar con ella, y se intenta directa y conscientemente hallar un punto de partida radicalmente nuevo. Una costumbre es sustituida por otra más acorde con la nueva situación.

2

En esta línea la vieja tradición es abandonada sin ser sustituida por otra y se llega a un punto muerto donde no existe avance ni retroceso. El obstáculo desaparece por el procedimiento de dejar de enfrentarse a él. No existe intento alguno de reparación, lo que puede ser objetable.

3

Aquí surgen conflictos relativos con el mantenimiento de la tradición, apareciendo un tira y afloja entre los que quieren persistir en ella y los que quieren transformarla. El camino adecuado, no obstante, es el de la transformación, y por ella será necesario luchar.

4

En esta posición los defensores de la tradición caen en el autoengaño e intentan percibir el obstáculo como un apoyo. Es el caso de los creacionistas que, enfrentados a la Teoría de la Evolución, aseguran que los fósiles de dinosaurios no son más que creaciones de Dios para poner a prueba su fe.

5

En esta línea el obstáculo es atravesado, de tal modo que la tradición pueda continuar. Es el ejemplo de la semilla que logra disgregar la roca y surgir a la superficie finalmente. En este caso, la razón está más del lado de los que defienden la tradición que de los que se oponen a ella.

6

Aquí el obstáculo sirve como motivo de enriquecimiento. La vieja costumbre se enfrenta a él de tal modo que admite la necesidad de adaptarse a los nuevos tiempos sin cambiar su esencia. Se trata, en definitiva, de cambiar para que en el fondo todo siga igual.