Hexagrama 57: El Conocimiento

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Nombre original en la edición de Wilhelm: Lo Suave (Lo Penetrante)

Descripción

Se habla aquí de conocimiento; es decir, de la información y su comprensión, de datos y su significado.

La madera, que es el elemento que caracteriza al signo, es el soporte idóneo de la información, ya que es un material relativamente fácil de tallar, cuando no flexible. El papel está hecho de madera.

Por otra parte un árbol es una sustancia viva que se ramifica y penetra simultáneamente en la tierra a la vez que asciende hacia el cielo. La ramificación simboliza la estructura lógica que dota de coherencia y sentido a la información; y el crecimiento, la deducción y obtención de nuevos datos y significados a partir de los existentes y su aplicación. Las ciencias formales, como las Matemáticas, siguen este esquema para alcanzar cotas cada vez más altas.

Mas aún, si hubiera que hacer una analogía con un objeto material partiendo del significado de los trigramas, madera afuera y madera dentro, esa analogía sería con un libro; un objeto externamente hecho de papel que en su interior contiene información. Es posible, desde esta óptica, que este hexagrama represente al propio I Ching en determinados contextos.

Pero un libro en sí mismo no recoge conocimiento, sólo información. Uno ha de hacer suyo el conocimiento mediante el estudio, la comprensión y la aplicación gradual de los datos que son ofrecidos, sin pasar ninguno por alto y discriminando entre lo relevante y lo accesorio. Esta tarea es, ante todo, de carácter individual y exige dedicación prolongada. En algunos casos la tarea sencillamente no tiene fin. Mas merece la pena, pues el conocimiento es quizás la más poderosa de todas las herramientas de las que se puede disponer.

Del mismo modo, cuando lo que se pretende es ilustrar a otros y transmitirles conocimiento, esto también se ha de hacer de modo gradual, de tal modo que cada etapa sea asimilada y comprendida antes de pasar a la siguiente. Y como requisito previo es necesario calar a la persona, penetrar en su psique, para decidir la manera más conveniente de llevar esto a cabo.

Por último, es esencial dejar claro que no estamos hablando de mero conocimiento de las cosas externas. Eso sólo conduce a la habilidad para lidiar con las cosas del mundo y con otras personas.

Si lo que se desea es alcanzar la auténtica sabiduría, debemos ante todo seguir el consejo socrático de conocerse a uno mismo. Sólo el desarrollo de esta autoconsciencia nos permite superar nuestros automatismos y entender las motivaciones de nuestras propias acciones y reacciones, liberándonos y elevándonos.

Las tres primeras líneas hacen referencia a la interpretación de los datos. Las tres últimas, a la aplicación de esa interpretación.

Las líneas

1

Los datos de los que se dispone no son suficientes. Esto hace que nos veamos incapaces de llegar a una conclusión y tomar una decisión. Pero no es conveniente que esto nos paralice. Debemos intentar avanzar como sea, aun con cautela, ya que el propio avance determinará cuál es la información que necesitamos para progresar.

2

Los datos de los que se dispone no son fiables. Unos son ciertos, otros son falsos, y con ellos es imposible llegar a una conclusión. En este caso debemos concentrar nuestros esfuerzos en discriminar que información es veraz y cual está distorsionada. Nos enfrentamos en este caso a la posibilidad extrema de que nos estén intentando engañar de modo malintencionado, con lo que a la profundidad de nuestras pesquisas deberemos añadir cautela y discrección. El esfuerzo, en todo caso, merece la pena.

3

Disponemos de datos suficientes como para llegar a una conclusión. Pero aún así sentimos que no son suficientes y pretendemos obtener más. Lo único que conseguiremos de ese modo es llegar a contradicciones e incoherencias, y lo que es peor, no podremos alcanzar una conclusión definitiva que nos permita pasar a la acción.

4

El trabajo consciente, la seriedad y la experiencia nos han permitido alcanzar una conclusión definitiva y despejar las dudas sobre la cuestión que nos pudieran haber acompañado hasta entonces, algo que viviremos como liberación. Además, este conocimiento obtenido es de carácter tan universal, riguroso y práctico que podremos aplicarlo en cualquier situación en todas las esferas de la vida. Todo esto es muy favorable.

5

Aquí, como en la línea anterior, hemos llegado a una conclusión, o al menos estamos a punto de hacerlo. Pero mientras en el caso previo se trataba de la obtención de verdades universales, en este estamos tratando sin más con el sentido de una situación un tanto anormal. El conocimiento que obtengamos nos servirá al menos para tomar la menos mala de las decisiones posibles, siendo nuestras mejores bazas el tanteo, la cautela y el seguimiento cercano del asunto a tratar.

6

El conocimiento obtenido es abrumador. Tanto, que pone en peligro aquellas convicciones en las que se basa nuestra identidad y nuestra personalidad. Nuestra mente se ha convertido en un campo de batalla. En el mejor de los casos pensamientos obsesivos no nos dejarán pensar con claridad. En el peor, el derrumbe psíquico nos amenaza. Lo mejor que podemos hacer es no insistir, descansar y regenerarnos.

* Tanto la tercera como la sexta líneas pueden indicar que estamos abusando del caracter oracular del propio I Ching.

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