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La Montaña como Pedestal

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Introducción

Una de las maneras más cómodas y eficaces de explorar los significados de los hexagramas es prestar atención a los trigramas que lo componen.

Este artículo trata de aquellos hexagramas que tienen la montaña, 887, en el trigrama inferior.

Un análisis que se puede realizar sobre todos ellos es considerar que la montaña en posición inferior eleva al trigrama de arriba; es decir, que la montaña funciona como un soporte o una peana.

También es verdad que se puede considerar justo lo contrario: que el trigrama de arriba detiene al inferior. Pero este enfoque lo ignoraremos en este artículo para no complicar los razonamientos.

15, la Modestia

El texto de Wilhelm habla de un valle rellenado por una montaña, aunque una imagen más precisa sería la de una montaña cuya cumbre es receptiva, acogedora. Esto es algo que ocurre cuando la montaña carece de un pico que destaque porque su parte superior es plana. Es por tanto la imagen de una meseta: una llanura elevada.

Otra imagen afín es la de una cueva cerca de la cima que sirve para esconderse en las alturas. El viejo adagio que habla de la modestia como “una capa oscura sobre un traje brillante” es coherente con esta invitación a ocultarse a la vista de los que están por debajo de nosotros. En otros términos, este hexagrama resalta, como virtud, la falta de interés por destacar.

31, el Influjo

El enfoque asumido por este artículo, en el caso de este hexagrama concreto, es especialmente revelador.

El trigrama 778 tiene una connotación de placer, de disfrute, de dejarse arrastrar. Hablamos en 31, por tanto, de placeres elevados. ¿Y qué tiene que ver todo esto con el cortejo o el influjo? Pues mucho.

Existe una imagen, conocida por todos, que es la del trovador que, bajo la ventana de la moza casadera (¡la hija menor!), canta canciones de amor para obtener sus favores. Es quizás la metáfora más apropiada para describir este hexagrama, pues describe la motivación profunda que le acompaña: obtener confianza. ¡El trovador canta porque su objetivo es que la chica de arriba le tire las trenzas! Porque acceder a sus favores, en esta situación, resulta imposible utilizando métodos violentos.

Desde otro punto de vista, el de 778 como actitud o comportamiento, este hexagrama sugiere mostrar que nuestras actividades son de carácter elevado; pero teniendo cuidado de no convertirnos en inaccesibles. Y eso es muy cierto para la chica de la torre, si insiste en colocar su habitación a mucha altura.

32, la Retirada

El texto de Wilhelm nos muestra el camino de un noble que, hastiado de su situación, se dirige a unas alturas donde no le puedan seguir.

Desde la interpretación de la montaña como pedestal, es posible hablar en este caso de una voluntad elevada, ya que 777 habla de determinación, de la existencia de un plan.

Bajo esta luz, este hexagrama puede funcionar como declaración de intenciones: el noble está decidido a abandonar una situación o unos acompañantes que no le convienen, y la mejor baza que puede jugar, a falta de otras opciones, es dejar claro, con todo su comportamiento, hacia dónde se dirige. Una vez su voluntad queda clara para los presentes, estos poco pueden hacer; excepto seguir los mismos pasos del noble. Pero para ello su voluntad ha de estar a la altura de este.

También existe un mensaje para quien se retira: no se debe dejar doblegar por las circunstancias externas, y su voluntad ha de ser más fuerte que lo contingente.

39, los Obstáculos

Aquí se describe un peligro elevado.

La suerte que tenemos es que el peligro no es tal mientras permanezcamos en nuestro sitio, algo que no suele ocurrir en las situaciones descritas en otros hexagramas con agua encima, como el 3 (la Dificultad), 5 (la Espera) o 29 (el Peligro).

Pero si nuestra intención es seguir el camino que conduce hacia arriba, deberemos afrontarlo más tarde o más temprano. En cualquier caso, no es un hexagrama para tomarse a la ligera.

52, el Aquietamiento

La interpretación de la montaña como pedestal alcanza el colmo aquí. Porque hablamos de una montaña sobre otra montaña. Es decir, una montaña elevada. Sin duda, su cima es un lugar especialmente aislado.

A nivel psicológico se puede interpretar como una mente quieta sobre un cuerpo quieto.

53, la Evolución Personal

La imagen del árbol sobre la montaña resulta familiar para los estudiosos de la edición de Wilhelm.

Sin embargo, quiero aprovechar para resaltar, desde el enfoque de este artículo, la conexión de 53 con 31, el Influjo. Si en aquel hexagrama la motivación era obtener confianza, en 53 está la clave para conseguirla, que es nada menos que la capacidad de influir, de controlar, asociada a la madera.

Es por eso que aquí se describe a una persona cuya capacidad de influencia es elevada, una persona capaz de imponer su punto de vista simplemente por la posición que ha alcanzado.

56, el Viajero

Es este hexagrama donde la interpretación de la montaña como pedestal ofrece imágenes más ricas, al menos con respecto a la edición de Wilhelm.

Una luz elevada es la imagen de un faro, un instrumento valiosísimo para un viajero, que jamás ha de perder de vista dónde está y hacia dónde se dirige.

La experiencia del viaje (o del tránsito pasajero que también describe este hexagrama) también contiene la posibilidad de desarrollar la consciencia del viajero: De ahí el arquetipo del viaje iniciático que transforma a quien lo realiza, sea Ulises volviendo a Ítaca o el peregrino que realiza el Camino de Santiago.

Pero más interesante es la visión del turista como persona que llama la atención enormemente entre los nativos. El viajero, sea por el color de su piel, su ropa o su actitud, destaca necesariamente. De ahí la invitación a no llamar demasiado la atención (lo que podría suponer una fuente de problemas) y también a tener muchísimo cuidado con lo que se muestra, con lo que uno hace visible de sí.

62, la Preponderancia de lo Pequeño

Wilhelm describe la imagen de una tormenta en lo alto de una montaña; sin duda, una situación peligrosa. Y a partir de ahí establece paralelismos con el hexagrama 28, el Exceso.

Desde el punto de vista de 788 como corte, discontinuidad, y teniendo en cuenta el enfoque del artículo, hablamos entonces de una ruptura elevada, que expresado de manera más entendible, describe un estado de excepción: la situación a lo que estamos acostumbrados ha cambiado radicalmente, o promete hacerlo, y quizás no estamos preparados para ello: Los protocolos habituales no sirven.

Por eso quizás el 62 es descrita por Wilhelm como una situación de emergencia (similar a la descrita en 28) con un componente de temor y alerta propio del hexagrama 51, la Conmoción.

Si la ruptura ya se ha producido, puede que no podamos hacer mucho. Pero si no ha ocurrido, nuestra capacidad de maniobra es extraordinariamente limitada; simplemente porque el estado anómalo se impone de manera inexorable.

Conclusión

Este artículo ha sido un ejemplo sistemático de como aplicar una imagen concreta a un trigrama y su posición, y explorar, aunque limitadamente, sus posibilidades. Sugiero, como ejercicio adicional para el lector o lectora, revisar los hexagramas anteriores desde el punto de vista de mutación de las líneas.

Hexagrama 58: El Grupo

Escrito por

Nombre original en la edición de Wilhelm: Lo Sereno (El Lago)

Descripción

Este hexagrama describe un grupo de personas unidas libremente por una afinidad interior con la intención de disfrutar y compartir.

A diferencia de otras situaciones, aquí no existe necesariamente una figura que ejerce de líder agrupando a los demás; más bien todos ocupan su posición al mismo nivel. Por otra parte las relaciones entre los miembros del grupo están, hasta cierto punto, establecidas en base a la confianza mutua.

Es por eso que en este contexto la actitud externa, reflejo de la interna, debe ser alegre, abierta y orientada a la creación de un ambiente franco y sincero donde cualquier tipo de rigidez está de más. Actitudes policiales, hurañas o amenazantes no tienen cabida aquí.

La función del grupo es el intercambio de bienes, pero no bienes materiales cuya entrega supone una merma para el benefactor, si no de aquellas posesiones inmateriales que no implican pérdida cuando se entregan. Por ejemplo, el conocimiento: Cuando un grupo de estudiantes intercambian lo que saben, todos sus miembros ganan y ninguno pierde. Es por esto que el grupo crea y distribuye riqueza entre sus miembros. Y es por esto mismo que este hexagrama resulta favorable.

Sin embargo dentro de este contexto existe tres peligros omnipresentes que hay que considerar:

Uno, que el intercambio degenere en mero cachondeo y diversión vacía de contenido.

Dos, que uno ceda su voluntad al grupo, dejándose arrastrar.

Y tres, que a causa del, al menos aparentemente, buen ambiente reinante, uno sea incapaz de discriminar las posibles dobleces e intenciones ocultas que puedan subyacer en el seno del grupo o de sus miembros.

Tan ciertos son estos peligros que, paradójicamente, las líneas de este hexagrama abundan en advertencias y consejos en aparente contraposición a la cualidad benéfica que lo impregna en un sentido global.

Las líneas

1

Dentro del grupo no ha de haber necesariamente permanente actividad o jolgorio, que es lo que en el fondo buscan muchas personas. Aquí, sin embargo, se ven unos amigos que saben estar juntos y cómodos incluso en medio del silencio, ya que lo que comparten en el fondo es mucho más profundo que la mera diversión.

2

Aquí existe la tentación de dejarse arrastrar por el grupo hacia acciones que a uno no le agradan o no le convienen. En este caso basta con mantenerse firme. Si uno dice que no, puede tener que enfrentarse a una insistencia momentánea; pero finalmente el grupo desistirá de hacerle participar en esas acciones, ahora y en el futuro.

3

Se describe aquí a una persona cuya ligazón con el grupo es superficial. Busca meramente la diversión, la evasión y el cachondeo, y su intención no es tanto compartir como sacar el máximo partido de la situación aportando lo mínimo. Perserverando en esta actitud no sólo descuidará más y más las cosas importantes en favor de satisfacciones intrascendentes; los miembros del grupo con actitud más seria acabarán condenando su participación.

4

La persona que se deja arrastrar por placeres superficiales descrita en la línea 3 llega a un punto de hastío. Entonces contempla la actitud de las personas descritas en la línea 1, descubriendo su riqueza interior, y se acerca a ellas con intención de aprender y compartir, desechando su antigua actitud. Es lo mejor que puede hacer. No se arrepentirá.

5

Aquí se muestra a la persona de la línea 2 rechazando los placeres innobles en los que participa el resto del grupo; pero también expuesta, de manera continua, a la tentación de caer en ellos. La situación es de una lucha interior permanente. En este caso se debe redoblar la firmeza y tener en cuenta la opción drástica de alejarse definitivamente de la tentación. De otro modo sucumbirá a ella.

6

La persona superficial descrita en la línea 3 acaba errando el camino y entregando completamente su voluntad al grupo. Se ha convertido en un títere y sólo una intervención enérgica del exterior, en forma de castigo o ayuda, será capaz de devolver a esa persona el control sobre su propia vida.

Hexagrama 57: El Conocimiento

Escrito por

Nombre original en la edición de Wilhelm: Lo Suave (Lo Penetrante)

Descripción

Se habla aquí de conocimiento; es decir, de la información y su comprensión, de datos y su significado.

La madera, que es el elemento que caracteriza al signo, es el soporte idóneo de la información, ya que es un material relativamente fácil de tallar, cuando no flexible. El papel está hecho de madera.

Por otra parte un árbol es una sustancia viva que se ramifica y penetra simultáneamente en la tierra a la vez que asciende hacia el cielo. La ramificación simboliza la estructura lógica que dota de coherencia y sentido a la información; y el crecimiento, la deducción y obtención de nuevos datos y significados a partir de los existentes y su aplicación. Las ciencias formales, como las Matemáticas, siguen este esquema para alcanzar cotas cada vez más altas.

Mas aún, si hubiera que hacer una analogía con un objeto material partiendo del significado de los trigramas, madera afuera y madera dentro, esa analogía sería con un libro; un objeto externamente hecho de papel que en su interior contiene información. Es posible, desde esta óptica, que este hexagrama represente al propio I Ching en determinados contextos.

Pero un libro en sí mismo no recoge conocimiento, sólo información. Uno ha de hacer suyo el conocimiento mediante el estudio, la comprensión y la aplicación gradual de los datos que son ofrecidos, sin pasar ninguno por alto y discriminando entre lo relevante y lo accesorio. Esta tarea es, ante todo, de carácter individual y exige dedicación prolongada. En algunos casos la tarea sencillamente no tiene fin. Mas merece la pena, pues el conocimiento es quizás la más poderosa de todas las herramientas de las que se puede disponer.

Del mismo modo, cuando lo que se pretende es ilustrar a otros y transmitirles conocimiento, esto también se ha de hacer de modo gradual, de tal modo que cada etapa sea asimilada y comprendida antes de pasar a la siguiente. Y como requisito previo es necesario calar a la persona, penetrar en su psique, para decidir la manera más conveniente de llevar esto a cabo.

Por último, es esencial dejar claro que no estamos hablando de mero conocimiento de las cosas externas. Eso sólo conduce a la habilidad para lidiar con las cosas del mundo y con otras personas.

Si lo que se desea es alcanzar la auténtica sabiduría, debemos ante todo seguir el consejo socrático de conocerse a uno mismo. Sólo el desarrollo de esta autoconsciencia nos permite superar nuestros automatismos y entender las motivaciones de nuestras propias acciones y reacciones, liberándonos y elevándonos.

Las tres primeras líneas hacen referencia a la interpretación de los datos. Las tres últimas, a la aplicación de esa interpretación.

Las líneas

1

Los datos de los que se dispone no son suficientes. Esto hace que nos veamos incapaces de llegar a una conclusión y tomar una decisión. Pero no es conveniente que esto nos paralice. Debemos intentar avanzar como sea, aun con cautela, ya que el propio avance determinará cuál es la información que necesitamos para progresar.

2

Los datos de los que se dispone no son fiables. Unos son ciertos, otros son falsos, y con ellos es imposible llegar a una conclusión. En este caso debemos concentrar nuestros esfuerzos en discriminar que información es veraz y cual está distorsionada. Nos enfrentamos en este caso a la posibilidad extrema de que nos estén intentando engañar de modo malintencionado, con lo que a la profundidad de nuestras pesquisas deberemos añadir cautela y discrección. El esfuerzo, en todo caso, merece la pena.

3

Disponemos de datos suficientes como para llegar a una conclusión. Pero aún así sentimos que no son suficientes y pretendemos obtener más. Lo único que conseguiremos de ese modo es llegar a contradicciones e incoherencias, y lo que es peor, no podremos alcanzar una conclusión definitiva que nos permita pasar a la acción.

4

El trabajo consciente, la seriedad y la experiencia nos han permitido alcanzar una conclusión definitiva y despejar las dudas sobre la cuestión que nos pudieran haber acompañado hasta entonces, algo que viviremos como liberación. Además, este conocimiento obtenido es de carácter tan universal, riguroso y práctico que podremos aplicarlo en cualquier situación en todas las esferas de la vida. Todo esto es muy favorable.

5

Aquí, como en la línea anterior, hemos llegado a una conclusión, o al menos estamos a punto de hacerlo. Pero mientras en el caso previo se trataba de la obtención de verdades universales, en este estamos tratando sin más con el sentido de una situación un tanto anormal. El conocimiento que obtengamos nos servirá al menos para tomar la menos mala de las decisiones posibles, siendo nuestras mejores bazas el tanteo, la cautela y el seguimiento cercano del asunto a tratar.

6

El conocimiento obtenido es abrumador. Tanto, que pone en peligro aquellas convicciones en las que se basa nuestra identidad y nuestra personalidad. Nuestra mente se ha convertido en un campo de batalla. En el mejor de los casos pensamientos obsesivos no nos dejarán pensar con claridad. En el peor, el derrumbe psíquico nos amenaza. Lo mejor que podemos hacer es no insistir, descansar y regenerarnos.

* Tanto la tercera como la sexta líneas pueden indicar que estamos abusando del caracter oracular del propio I Ching.