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Hexagrama 46: La Escalera

Escrito por

Nombre original en la edición de Willhelm: La Subida (El Empuje Hacia Arriba)

Descripción

Arriba lo receptivo, la tierra: abajo lo suave, la madera.

El signo sugiere la imagen de una escalera. La madera con un hueco en su parte superior sugiere la imagen de un peldaño. Por otra parte, la tierra arriba indica una posición elevada y acogedora, pero también accesible gracias a la existencia de una escalera en su base, o al menos de un buen sitio donde instalarla; ya que podemos toparnos con una ya construida o la podemos fabricar nosotros mismos. Pero en todo caso es necesaria la voluntad de subirla.

Una escalera, en definitiva, es un instrumento que divide un gran esfuerzo en muchos pequeños, lo que permite realizaciones grandes a base de constancia.

Lo contrario es también cierto: en ocasiones podemos tener a mano recursos inagotables que podemos utilizar como peldaños para fabricar una escalera todo lo larga que uno quiera. Pero el recurso más imprescindible es la dedicación. Quien sube un peldaño todos los días, acaba llegando alto.

Sabio es quien considera siempre la posibilidad de utilizar una escalera para subir, si es posible.

Las líneas

1

Se señala aquí a alguien que apunta alto, tiene la voluntad firme de subir, está convencido de su capacidad y cree en la labor. No duda en comenzar su labor simplemente levantando el pie y apoyándolo en el primer peldaño.

2

Subir una escalera requiere cierta soltura. No se puede ser rígido ni remilgado. La rigidez entorpece el movimiento y provoca que nos cansemos rápido. El exceso de delicadeza es igual de peligroso: se debe agarrar los travesaños con firmeza y pisar decididamente.

3

A medida que se sube se va cogiendo altura: a mitad de camino, cuando todavía estamos a cierta distancia del objetivo, esto puede producir cierto miedo, ya que una caída puede hacernos daño y somos conscientes de que, cuanto más subamos, peor pueden ser las consecuencias de un accidente. Sin embargo no debe temerse nada: cada peldaño es igual al anterior, independientemente de su altura. Sólo hay que seguir subiendo con el mismo cuidado que hasta ahora.

4

Por fin hemos llegado. La altura, en retrospectiva, no era excesiva y uno se encuentra en una amplia meseta, un lugar fácilmente defendible de ataques, con amplias vistas y compartido con gente valiosa que ha seguido el mismo camino.

5

Una escalera no se debe subir a saltos. Puede que la subida sea más rápida, pero es fácil meterse un trastazo. Afortunadamente, la prisa suele producir malas consecuencias rápidamente y la caída, de producirse, es desde poca altura.

6

La escalera es muy larga y no se ve el final. Uno está acostumbrado a subir, ya ha subido muy alto y no quiere volverse atrás. Arriba existe la promesa de algo. En este momento es muy importante plantearse muy seriamente a dónde nos dirigimos y ser muy precavido, pues una caída puede ser fatal.